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Dilema de identidad: jóvenes latinos en Houston adaptándose a la cultura estadounidense

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Credit: iStockphoto

 

Cada día, la juventud hispana viviendo en Estados Unidos experimenta un proceso de integración a otra cultura diferente a la suya, lo cual puede ser un desafío. Ya sea a través de modales, costumbres o intereses culturales, el/la joven inmigrante o hijos de inmigrantes suelen contender con las presiones de aculturación que los lleva a elegir entre asimilación, separación, integración o marginalización.

De acuerdo a un estudio echo por el centro Pew Hispanic sobre la juventud latina en Estados Unidos, más de la mayoría (52%) de los latinos entre 16 y 25 años de edad se identifican por el país de origen de sus familias. Y aunque no sean indocumentados, no se ven como parte de la nación norteamericana.

Abraham Romeo Enríquez, de 17 años de edad y estudiante de preparatoria, no se considera “americano” aunque nació aquí y lleva 13 años viviendo en Houston.

“Nací en Harlingen. Soy ciudadano americano, pero yo me siento mexicano porque toda mi familia es mexicana. No entiendo la cultura americana”, afirmó Enríquez. “En mi trabajo me doy cuenta que no me identifico con los americanos”.

Sin embargo, hay partes de la cultura estadounidense que llegan a gustarle a unos más que a otros.

“Yo que vengo de un país con necesidades valoro más ir a la escuela y el trabajo que tenemos y saco provecho de eso”, comentó Miguel Briceño, 24, de nacionalidad mexicana, ahora residente legal de Houston desde el 2007 y estudiante universitario. “En general no me he adaptado al 100%. Puedo vivir en esta cultura pero solamente me acoplo a ciertas cosas de la cultura americana, no a todas. Me siento acoplado en el trabajo y en la escuela pero psicológicamente no del todo. Y una de las razones más grandes es porque la gente aquí piensa de otra manera y tienen diferentes perspectivas de la vida y pues yo me considero conservador, [pero] diferente a ellos.”

Por su parte, Enríquez afirmó que le gusta más escuchar música en inglés, pero que a pesar de que domina el idioma, se identifica más con sus amigos de habla hispana porque tienen valores muy parecidos.

“De México extraño el futbol, la raza, la gente. Allá puedo ir a lugares caminando, y aquí no”, recalcó Enríquez.

Varios pueden ser los factores del por qué jóvenes hispanos no se integran por completo a la cultura estadounidense. Entre ellos destacan el idioma y las ideologías.

“Una de las cosas que me está afectando es que a pesar de que domino el inglés a un nivel académico, hay veces que me siento limitado para expresar lo que siento”, comentó Briceño. “No he socializado mucho porque no tengo [el] interés y una de las razones porque no tengo interés es por la mentalidad de las personas con las que convivo. Es que no es como la mía, ellos piensan diferente y tienen diferentes metas en la vida”.

El concepto de la familia entre estas dos culturas también juega un papel importante en el proceso de integración o asimilación de los jóvenes hispanos a una nueva cultura.

La familia americana es nuclear, lo cual fomenta a los hijos a ser independientes; por el contrario, en la cultura latina ser independiente es considerado desleal y es común tener una familia grande que en ocasiones incluye a los vecinos y amigos.
Enríquez comentó que uno de sus mejores amigos vive en México. Cuando era niño viajaba con su mamá dos o tres veces al año a ese país donde jugaba con él todo el día. “Sus papas vivían al lado de mi casa, lo conozco desde chico, crecí con él”. Enríquez aún frecuenta a su mejor amigo (quien ya vive en otra ciudad) aunque ahora sólo viaja una vez al año.

Jóvenes latinos tratando de integrarse a la cultura americana pueden padecer estrés y descontento, esto de acuerdo a un estudio realizado por la Universidad de Carolina del Norte. El estudio afirma que la mejor solución es que los padres le recuerden a sus hijos los valores con los que fueron criados y enseñarles a tomar decisiones de acuerdo a lo que sea mejor para ellos y no lo que otros digan. También recomienda conservar valores claves de la cultura latina y adoptar algunas normas culturales estadounidenses para lograr un ambiente más saludable y menos conflictivo.

El desarrollo de la identidad propia durante la juventud es una etapa compleja, la cual se complica al introducir un ambiente cultural ajeno. Aunque muchos estén arraigados en la cultura de sus antecesores, es necesario adaptarse a la tierra en donde uno se encuentre. Los malabarismos empleados para mantener ambas culturas separadas o complementarlas requiere mucho esfuerzo, pero permite un sinfín de posibilidades únicas para el individuo bicultural.

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